Allá por Junio o Julio del año pasado comencé a trabajar, al principio estaba contento pero después de un mes me harté, trabajaba principalmente dando soporte técnico y la verdad que lidiar con las personas no es mi fuerte, así que lo dejé.
Hay una gran historia de por medio, pero el caso es que luego conseguí un empleo como Analista Programador en la Universidad Pedagógica Nacional. ¡Y es genial!.
Claro que como en cualquier departamento de desarrollo de sistemas, en nuestro contrato dice una hora de salida, pero esa hora cambia según el trabajo que tengamos pendiente.
La experiencia ha sido magnifica, tengo ya poco más de tres meses de trabajar allí, y bueno al principio todo tranquilo. Pero las semanas recién pasadas han sido un caos.
Hemos hecho los mil y un cambios a todos los programas, y siempre nos piden más, se cayó un server y mis compañeros que son expertos en la materia lo levantaron, entregamos varios programas y comenzamos con otros y aun queda mucho trabajo por delante.
Estoy contento con mi trabajo, pero un tanto agotado, sin embargo estoy sorprendido de lo que he sido capáz de hacer y de como mi cerebro ha contestado positivamente, aunque sigo cansado. jejeje.
Pero esta semana… vah, esta si que ha sido liosa para mi. Comencé la semana bastante enojado por diversas circunstancias, pasé por un decaimiento quizá influenciado porque olvidé cenar un día, luego terminé una nueva versión de un programa y entonces pe puse eufórico, y bueno… con todo, siento que esta semana rendí un poco menos de lo esperado. ¡A recuperar la próxima que viene!.
Fueron semasiadas emociones para una sólo semana, estoy cansado… necesito dormir un poco más, pero aun quedan cosas que hacer. Creo que en algún momento pediré un día libre, o esperar hasta semana santa que dan creo que son dos días de vacaciones y no estoy seguro de que los den…


