Joder, pero que calor…

2 05 2009

Necesito un café, hace un rato dormía pacíficamente pero el jodido calor me ha despertado. ¡Y una mierda con este clima!… yo esperando  algo de frío pero hace el mismo calor que en verano, por suerte no hay sol.

Son casi las seis, pero hace un calor como si fuese el mediodía del día más caluroso del año. Hay que estar con el bote con agua al alcance de la mano, uno se deshidrata fácilmente con tanto jodido calor. Creo que me conectaré un rato a jugar Urban Terror a patear unos cuantos traseros.

Las combinaciones para la tarde serán variadas, si se me llega a quitar la weba, café mas té verde mas agua. Ocupo una bebida bien fría. A falta de que aun no pruebo el Jack Daniels, pues ni modo, estoy sin alcohol en la casa… también ocupo un vodka. O lo que sea para aliviar este calor.

¡JODER, pero que calor…!





Las lluvias de Mayo

2 05 2009

Dos de Mayo de dos mil nueve. Almorzando frente a mi portátil y bebiendo jugo de verduras, escucho la copiosa lluvia que elegantemente cae, a lo lejos suena el estruendo de relámpagos, y el cielo, cubierto de nubes grises y pesadas, indican que comienza la temporada lluviosa.

2may2009

Este año las lluvias han llegado temprano, generalmente no llovía hasta el tres de mayo, pero este año es diferente, muy diferente.

Puedo ver con tristeza la verdad de la extinción, cuando era niño, por estas fechas, enjambres de sompopos y palomillas revoloteaban por todas partes, los pichetes se daban un festín con tanto insecto disponible para comer, y los niños, no se si crueles o inocentes, tomábamos los sompopos por las alas y los poníamos a pelear hasta la muerte.

Hoy sólo ha llegado la lluvia, lo cual alegra mi ser a pesar de la nostalgia de antaño, los sompopos de mayo han desaparecido, y con ellos muchas aves, las cuales llegaban a estas zonas para comer sompopos y reproducirse, con las aves hay menos gatos, que antes podía verlos saltar desde el techo tratando de capturar un ave, y así con otras especies…

En casa tenemos algunos árboles, un guayabo, un marañón y dos naranjos. Hace varios años, que en realidad no son muchos, esos árboles estaban repletos de vida, diferentes especies de aves, que soy incapaz de reconocer, anidaban en las ramas de mis árboles, y llenaban el ambiente del sonido de un bosque. Hoy ha cambiado y son las bocinas y el ruido el que se escucha y mis árboles parece haber quedado en un otoño eterno.

Pero no todo es malo, supongo que es normal que no hayan animales silvestres en medio de la ciudad, aun llueve, podemos sobrevivir, al menos un año mas. Eso creo…
El sol oculto por esas pesadas y grises nubes, el sonido de la lluvia cayendo al suelo, el ambiente casi lúgubre, al menos eso alegra mi día y me inspira a escribir, a crear, a escuchar. Son momentos de reflexión.

La fotografía de arriba, se ve oscura, pero fue tomada hoy en pleno mediodía, hará por la una de la tarde. Un bello día, diferente al de años anteriores, pero bello día.

Saludos.